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José Muñoz Molleda 1905-1988

José Muñoz Molleda 1905-1988

 

Titulo: Obras para orquesta.
Autor: José Muñoz Molleda 1905-1988
Director: José Luís Temes
Intérprete: Orquesta de Córdoba
Edita: Junta de Andalucía. Consejería de Cultura
Dirección científica: Centro de Documentación Musical de Andalucía
Produce: Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales
D.L. SE-4641-2009
1 disco compacto: digital; 12 cm.
Incluye folleto con biografía y estudio de su obra.

 

 

 


JOSÉ MUÑOZ MOLLEDA: OBRAS PARA ORQUESTA

En términos estrictamente cronológicos, José Muñoz Molleda debe ser considerado dentro de la denominada Generación del 27 (también llamada Generación de Plata, o Generación de la República), pues nace, por ejemplo, en el mismo año (1905) que Ernesto Halffter, Emilio Lehmberg y Jesús Bal y Gay. Era, pues, un año mayor que Gustavo Pittaluga y Simón Tapia-Colman (1906), y poco más joven que Jesús García Leoz (1904), Evaristo Fernández Blanco y Rosa García Ascot (1902), Arturo Dúo Vital, Joaquín Rodrigo y Julián Bautista (1901), o Rodolfo Halffter (1900).

Muñoz Molleda comparte con esta generación algunos rasgos comunes: por ejemplo, el edificar su catálogo sobre una formación académica de primer orden, sin duda en cuanto discípulo de una denominada "Generación de maestros" por su dominio del "oficio" artesano de la composición. Son también todos ellos compositores a caballo entre la tradición hispánica (representada sobre todo por la última etapa de Manuel de Falla), y la modernidad que abanderaban los compositores europeos y americanos de la época; un difícil equilibrio entre el que vascularán desde estéticas tonales vinculadas a la revisión del pasado clásico, hasta en algunos casos, el atonalismo más abierto.

Será común también el haber vivido todos ellos la primera gran época de la música aplicada al cine sonoro.

Por el contrario, algunos rasgos en la vida y obra de Muñoz Molleda le distancian del resto del grupo: sobre todo los derivados del talante socio-cultural de los respectivos catálogos; pues no es fácil ver entre los pentagramas de nuestro compositor la inquietud intelectual de otros miembros del grupo, ni la plasmación de la herencia de la gran tradición cultural española. Tampoco hallamos en su biografía —y esto no supone necesariamente un juicio de valor- los avatares de pensamiento político que son característicos de otros elementos del grupo. En este sentido, el maestro Muñoz Molleda es una figura en buena medida independiente.

Nació nuestro compositor en La Línea de la Concepción (Cádiz) el 16 de febrero de 1905. Inicialmente compaginó su pasión por la música con su pasión por la pintura, y de hecho durante sus años de juventud acarició la idea de dedicarse a ésta como principal dedicación. Trasladado a Madrid, sería alumno en el Conservatorio Superior de nombres como Abelardo y Tomás Bretón, José Tragó y Conrado del Campo.

La Orquesta Sinfónica de Madrid, con el maestro Arbós al frente, serían los valedores de sus dos primeros estrenos sinfónicos de éxito: De la tierra alta (1934) y Scherzo macabro (1935). También en esa época inicia su dedicación al género ligero —que correrá paralelo al académico durante toda su vida-, de la mano de Imperio Argentina.

En 1934 obtuvo Muñoz Molleda el Premio de la Academia Española en Roma, que le permitió marchar a la capital Italia a estudiar con Otorrino Respighi. En esta ciudad le sorprendió la guerra española, y no regresaría a España hasta 1939. Después, estuvo fuertemente vinculado al cine español de la posguerra, componiendo la banda sonora de películas tan significadas en aquel contexto como Carmen la de Triana (1939), Los hijos de la noche (1939), Boda en el infierno (1942) o Inés de Castro (1944).

En 1941 contrae matrimonio con la médico italiana Ione Gigliozzi, a quien había conocido en su larga estancia romana. El matrimonio se instalará en Madrid y no tendrá hijos.

La Orquesta Nacional de España le encargó el Concierto para piano y orquesta que figuró en el programa de su presentación oficial (25 de julio de 1940), con Leopoldo Querol como solista. Ya entonces había compuesto notable música de concierto y de cámara, que fue programada en varias ciudades europeas. En 1951 le es concedido el Premio Nacional de Música. Y en 1962 es elegido miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde ingresó con un discurso sobre "La sinceridad del compositor ante los procedimientos musicales modernos". Es un dato históricamente curioso en este dilema, el que a su muerte le sucediera en sillón de académico el compositor Luis de Pablo.

Muñoz Molleda ocupó varios cargos de gestión musical, entre ellos en el consejo de Administración de la entonces denominada Sociedad General de Autores de España, y en la vocalía de música del madrileño Círculo de Bellas Artes (permítaseme una nueva cita anecdótica al indicar que en dicha vocalía del Círculo le sucedió Tomás Marco y quien firma estas líneas).

Falleció en Madrid el 26 de mayo de 1988. Fue enterrado en su ciudad natal, La Línea de la Concepción, cuyo Conservatorio Profesional tomó poco después el nombre de nuestro protagonista. Su figura está muy necesitada de un estudio a fondo, tanto en lo biográfico como en lo musical, pues todavía su vida y su obra nos presentan serias lagunas. Entre tanto, nos ha sido de gran utilidad el excelente trabajo sobre Muñoz Molleda que realizó hace unos años la musicóloga Gemma Pérez Zalduondo, gracias al cual conocemos algunos de los datos que podemos ahora ofrecer al aficionado.

De las cuatro obras sinfónicas que se contienen en este disco, es sin duda la Sinfonía en La menor la que nos presenta de manera más lúcida el pensamiento musical de José Muñoz Molleda. Compuesta en 1959, es obra de gran ambición, no sólo por su duración sino por suponer un compendio de sus diferentes estéticas. Incluso cabe decir que es la obra en la que el autor llega más allá en los límites que marca a su sistema tonal. Aunque el sinfonismo romántico —quizá más concretamente, brahmsiano- planea por toda la obra, el tonalismo está tan abiertamente entendido que, pese a la indicación de tonalidad en el título de la sinfonía, en algunos momentos no es fácil establecer qué eje tonal vertebra ciertos pasajes. No faltan, sin embargo, los embelesamientos melódicos de amplia expresividad romántica, ni los guiños a la expresividad de corte cinematográfico, terreno tan familiar para el autor.

 

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01.- Circo 10:24 - Audio
02.- Variaciones sobre un tema 10:05 - Audio
03.- Introducción y fuga 8:37 - Audio
04.- Sinfonía en la menor: Introducción. Allegro enérgico. 11:36 - Audio
05.- Sinfonía en la menor: Lento, melancólico 13:18 - Audio
06.- Sinfonía en la menor: Allegretto scherzando 6:40 - Audio
07.- Sinfonía en la menor: Adagio. Presto 7:37 - Audio