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Homenaje a Manuel Castillo

Homenaje a Manuel Castillo

 

Titulo: Homenaje a Manuel Castillo: epitafio
Autores: obras de Juan Alfonso García, Inmaculada Almendral, María de Arcos, Teresa Catalán, Pilar Jurado, Raquel Jurado, Elena Mendoza-López, Mª Luisa Ozaita, Diana Pérez Custodio, Iluminada Perez Frutos y Dolores Serrano.
Director: José María Sánchez Verdú.
Director: Juan Luís Pérez.
Interpreta: Orquesta Manuel de Falla; Orquesta de Córdoba; María Floristán, piano.
Edita: Junta de Andalucía. Consejería de Cultura
Dirección científica: Centro de Documentación Musical de Andalucía
Produce: Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales
D.L. SE-5664-2007
1 discos compacto: digital ; 12 cm
Incluye folleto con biografía y estudio de su obra.  

 

Epitafio, Juan Alfonso García (2006).

Manuel Castillo ha sido uno de los nombres de mayor importancia en la música de Andalucía en la segunda parte del siglo XX. Son muchos los compañeros músicos que estuvieron y crecieron cerca de Manuel Castillo, de su música, de sus clases en el conservatorio de Sevilla, de su personalidad. La influencia, hasta el día de hoy, ha sido grande e importante, no sólo para compositores de las más diversas estéticas que han pasado por su magisterio, sino también por la importancia que ha tenido su actividad e influencia en el desarrollo de la música del siglo XX en Andalucía, habiendo servido de una forma muy importante como puente de unión con las nuevas músicas que en Europa se habían ya desarrollado con el principio de siglo.

Epitafio, homenaje a Manuel Castillo, obra encargo del Festival de música española de Cádiz, esta creada por una de las grandes figuras de las música venida también desde Andalucía, una composición de mi querido Juan Alfonso García, allí donde el hombre se ha hecho poesía, ahora que ha traspasado sus setenta años de plenitud y magisterio y nos sigue regalando su persona y su música.

La relación de Juan Alfonso García con Manuel Castillo, profunda y larga, nace a mediados de los años cincuenta. Ambos comparten una unión casi familiar en cuanto a algunas ideas estéticas y en cuanto a la procedencia, tanto en la formación musical como en la de los estudios musicales, teológicos y humanísticos realizados; ambos pertenecen, como ramas germinadas y desarrolladas a mediados del siglo XX, al frondoso árbol de la música religiosa española y tienen un tronco común en la figura de Nemesio Otaño (1880-1956), maestro de los maestros de ambos: Norberto Almandoz (1893-1970) y Valentín Ruiz Aznar (1902-1972) respectivamente, éste último el gran maestro querido de Juan Alfonso. Juan Alfonso García representa la cabeza de la que bien puede denominarse –y así se ha hecho- “escuela granadina”, que si bien no posee un tipo de unidad estética común sí desprende el aura poética de un magisterio desarrollado por Juan Alfonso desde su catedral granadina, desde los dos órganos maravillosos que la hacen vibrar, y desde las conversaciones, lecciones, paseos y cafés por las calles cercanas a la catedral que su generosidad nos ha brindado a numerosos músicos desde hace muchos años. Los nombres de Francisco Guerrero (1951-1997), José García Román (1945) y Manuel Hidalgo (1956) son tres eslabones indelebles de esta escuela a la que yo mismo me considero unido, aunque sea una rama, por cronología de nacimiento, más tardía. No quiero dejar de señalar que Juan Alfonso fue el primer compositor vivo que conocí, allá en mis años granadinos, y que la fuerza de su personalidad y su propia creación me llevaron incluso a ser monaguillo para poder aspirar a subir al órgano con él en esa “montaña armónica”, tal como se me imponía la catedral de Granada. Aquellos fueron, en la ciudad de la Alhambra, mis inicios como músico y compositor.

Epitafio ha sido escrita por Juan Alfonso García en verano del 2006 y parte de una obra para órgano de él mismo también dedicada a Castillo (curiosamente el caso contrario de la obra anterior de Castillo). El autor ha realizado una cuidada y transparente instrumentación que ha llevado la música del órgano a una orquesta de cámara amplia. Al igual que Castillo, también Juan Alfonso García se acerca al canto gregoriano en su partitura, en este caso citando dos melodías del gregoriano: el “Resquiat in pacem” que presenta la trompa al inicio de la obra y la flauta retoma en la coda, y la antífona “In Paradisum”, del Oficio de Difuntos, que como un coral es expuesta tras la breve introducción de la obra por los instrumentos de metal. La composición, de una maestría clásica en su desarrollo y en el alzado de la arquitectura musical, despliega un trabajo de tipo cíclico en algunos materiales temáticos, lo que confiere a la obra una incierta impronta de edificio monumental en el que se conjuga la rememoración del pasado, común en Castillo y Juan Alfonso, con un carácter fúnebre en la disposición de su trazado. La admiración por la música de César Franck (1822-1890) queda expuesta con pleno fervor. Sin duda es una obra en el catálogo del maestro granadino, como otras muchas, que demuestra y realza la conjunción entre la intemporalidad de la convivencia del pasado y el presente y una visión circular de la historia con la tradición de la Iglesia católica y la música de los polifonistas renacentistas.

José María Sánchez-Verdú.

 Castillo de Damas (2006)

 La idea surgió del I taller: “Mujeres y creación musical”, celebrado en el marco del III Festival de Música Española de Cádiz, en el 2005, y que fue patrocinado por el Instituto Andaluz de la Mujer y la Universidad de Cádiz. Este taller trataba de cumplir varios objetivos. En primer lugar dar a conocer a los alumnos y la sociedad el trabajo de las mujeres compositoras; que ellas se conocieran entre sí, y que se relacionaran con intérpretes, asociaciones, organismos nacionales e internacionales, reuniendo en Cádiz a los responsables de los mismos. El taller continua y ofrece dos nuevos frutos: buena parte de la revista Papeles del Festival de Música Española de Cádiz, recoge los artículos y la visión de las mujeres compositoras que asisten a los talleres, al mismo tiempo se realizan diversos encargos. En este caso, la Orquesta de Córdoba estrenó la obra colectiva Castillo de Damas, que he tenido el honor de que me la dediquen. Diez compositoras glosan orquestalmente las piezas que constituyen la obra: Introducción al piano contemporáneo de Manuel Castillo, a quién estaba dedicada la edición del IV Festival. Se trata de una obra colectiva, que mantiene la singularidad de cada autora y que presenta un hilo conductor en la figura de M. Castillo y en concreto en esa obra, que simbólicamente representa las tres facetas más destacadas de este compositor: su carácter de gran pianista, su trabajo constante en el ámbito pedagógico, su faceta de creador y compositor y su preocupación por incorporar los nuevos lenguajes a la música realizada en Andalucía. Si Manuel Castillo fue una ventana, serena y luminosa, en el panorama musical de nuestra comunidad el taller de “Mujeres y creación musical” también quiere serlo, mediante el debate, las publicaciones y las nuevas creaciones.

Imaculada Almendral del Río, María de Arco Rus, Teresa Catalán Sánchez, Pilar Jurado, Raquel Jurado Díaz, Elena Mendoza-López, Mª Luisa Ozaita Marqués, Diana Pérez Custodio, Iluminada Pérez Frutos y Dolores Serrano Cueto, fueron las creadoras. La obra se estrenó alternando los números impares a piano de la obra Introducción al piano contemporáneo de Manuel Castillo y sustituyendo los números pares por las composiciones orquestales de cada una de las autoras. Se interpretó el 24 de noviembre de 2006, en el IV Festival de música española de Cádiz, por la Orquesta de Córdoba, dirigida por Juan Luis Pérez y María Floristán al piano, en el Gran Teatro Manuel de Falla de Cádiz.

Reynaldo Fernández Manzano.

Director del Festival de Música Española de Cádiz y del Centro de Documentación Musical de Andalucía.

 

Adquisiciones: Librería Virtual de la Consejería de Cultura

01.- Epitafio a Manuel Castillo 7:08 - Audio
02.- Castillo de Damas 37:24 - Audio