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La Música de Al-Andalus

La Música de Al-Andalus

 

Titulo: La Música de Al-Andalus
Subtitulo: La Nuba garnati de Tlemecén (Argelia). Festival Internacional de Música y Danza de Granada (1994)
Intérprete: Ensemble Awtar- Tilimsem
Edita: Junta de Andalucía. Consejería de Cultura
Dirección científica: Centro de Documentación Musical de Andalucía
Produce: Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales
D.L.: SE-171-2007
1 discos compacto: digital ; 12 cm
Incluye folleto con biografía y estudio de su obra.

 

 

 

 

Simbólico es el fragmento del poema que escribió Ismá' l b. Bard, cuando pidió a 'Abd al—Hamid b. Basil que le regalara un laúd, y éste le mando uno antiguo:

 

Fuiste muy generoso al mandarme un laúd

que era de la familia de al-Waid.

Generación tras generación

lo remendaron las manos.

Es para mí como un laúd de mosaicos.

Las arañas tejieron sobre él

porque lo creían vestigio

de un edificio en ruinas.

Este laúd, es como líneas borradas,

como el resto de tinta de una preciosa caligrafía.

 

(Al-Kattáni (fallecido en 1029): Kitab al-tasbihát min as’ar ahl al Andalus, ed. 'Abbás Ihsan, Beirut, 1966, p. 110).


La música de al-Andalus se ha conservado por tradición oral, en los países del Próximo Oriente, fundamentalmente repertorios de muwassahas; en el Norte de Africa (Marruecos, Argelia Túnez), en especial las nubas de al-Andalus y del Reino Nazarí de Granada como diversas costumbres de la cultura andalusí en la Curva del Níger, conquista da por el morisco del reino de Granada (Yuder Pachá en 1591. La cultura musical de al-Andalus generó una serie de formas poético—musicales propias, desarrolló la teoría musical, y contó con un gran número de fuentes narrativas y literarias. Ib Hazm de Córdoba (muerto en 1064) participó en las polémicas filosóficas y teológicas en torno la licitud de la música; Ibn Bassám (muerto en 1147) al-Saqundi (1231), e ibn Sá id al-Magribi (1282), nos suministran noticias sobre la vida y anécdotas de la música y los músicos de al-Andalus; al-Tifási (1253), amigo de ibn Sa'id, compara la métrica poética con el ritmo musical en un interesante tratado; Ibn al-Jatib, el visir de Granada (1374), Ibn Jaldún (1406), al-Maqqari (1631), son algunas de las fuentes de obligada referencia.

La música de al-Andalus se desarrolló a partir de diversas culturas musicales: tradición musical mozárabe (cristiana con elementos de la romanización, influencias de los pueblos bárbaros, y rito visigodo y bizantino), música hebrea, beréber, árabe (musulmana de Oriente Medio y Próximo Oriente).

La música árabe, y la música en general, fue muy apreciada en las cortes de al-Andalus, 'Abd al—Rahman I compró una cantante llamada al-'Ayfá , que cantaba antes en Medina, como las cantantes de la misma Medina, Fadl y 'Alam. Además, adquirió, entre otras, a una cantante vasca. Al-Hakam I proponía él mismo a sus cantantes los poemas que debían ejecutar. 'Abd al-Rahman II colmó de honores y recompensas a Ziryab. Ziryab convirtió la corte cordobesa en vanguardia artística y cultural del momento, creando una auténtica escuela musical. En los reinos de taifas las esclavas cantantes llegaron a costar cantidades fabulosas, aumentando considerablemente el número de ellas al servicio de un solo señor. La importancia de la música y su mecenazgo real, se pone de manifiesto en el hecho de que al-Rasid, hijo del rey al-Mu'tamid de Sevilla tuviera a gala tocar el laúd a la perfección. Mecenazgo que compartían, junto a los califas y reyes, los grandes magnates y los altos cargos de la administración y el ejército. Ibn Bassám relata como Ibn al-Kattáni enseñaba a las futuras esclavas cantantes escritura, gramática y literatura. De gran importancia fue la escuela de canto del filósofo, teórico musical, y músico práctico, Ibn Báyya (Avempace) en Zaragoza, como las teorías musicales de Ibn Rusd (Averroes).

En cuanto a las instituciones musicales es de destacar el “Alcaide de juglaras e juglares" del Reino Nazarí de Granada. En el Archivo General de Simancas (Registro General del Sello, con fecha 13 de febrero de 1492, Granada, folio 18) se encuentra una "Carta de merced del oficio de alcaide de las juglaras y juglares de Granada a favor de Ayaya Fisteli, conforme usaron tal cargo los alcaides nombrados por los reyes moros", con funciones de jurisdicción, control y finanzas, encargado del cobro del impuesto "tarcón" que se pagaba por las "zambras" y "leilas" (Ayaya Fisteli es llamado, en el período morisco, Fernando Morales el Fisteli).

El grupo Awtar Tilimsen es exponente de una de la más genuina tradición oral de la nuba garnati (granadina) de Tlemecén (Argelia). El repertorio argelino distingue tres escuelas: Tlemecén, en donde se ha conservado el legado de al-Andalus denominándose su repertorio garnati; Constantina, que como en Túnez y Libia se denomina málúf, con influencias beduinas; y en Argel, centro político, con influencias turcas y de las dos escuelas anteriores, denominadas sana'a. La nuba es una estructura de larga duración. En líneas generales, se articula mediante un preludio instrumental -que recoge los diversos temas que aparecerán después en la nuba-, distintos fragmentos cantadose interludios instrumentales, junto a otros elementos de coherencia como el ritmo, que pasa paulatinamente de lento a prestísimo al final. La nuba argelina de tradición granadina se estructura en una introducción y dos partes, con cinco ciclos vocales (tres en la primera parte y dos en la segunda). Las nuba, junto a las muwassahas y zéjeles, son las creaciones más representativas de la música de al-Andalus.

Reynaldo Fernández Manzano

 

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01.- Nuba andalusí en modo h´sine 70:57 - Audio