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Instrumentos de soporte codificado y cinta perforada

Piano neumático "PIANOLA"

Pianola añadida al piano

El ingeniero Edwin Scott Votey presenta, en 1895, una máquina que posteriormente se llamaría pianola. En principio, se presenta como una pieza añadida al piano que hace sonar la música de forma mecánica, contenida en un soporte codificado con anterioridad, que acciona el sistema neumático del instrumento. Este instrumento es el resultado de sistemas y técnicas introducidas a lo largo del siglo XIX: el sistema neumático introducido por Barker en 1806, aplicado a órganos, y los rollos o cintas de papel perforado utilizados en los “organillos” de lengüetas libres y armonios en el último cuarto del siglo XIX.

La empresa americana The Aeolian comercializa el instrumento con el nombre de pianola. A finales del siglo XIX, Europa y Estados Unidos construyen un instrumento accionado por fuelles que denominan también pianola.

 

Pianola incorporada al piano

Este sistema neumático se incorpora rápidamente al interior de los pianos de pared y a los de cola, dando lugar al instrumento denominado piano–pianola que funciona como piano convencional y como piano mecánico, de sistema neumático y cinta de papel perforado. Los modelos de pianolas muy elaborados permiten obtener todos los matices de pianísimo a fortísimo1. No obstante, en la primera etapa de producción de estos instrumentos carecían de expresión. Investigaciones posteriores dotan a la pianola de una serie de controles manuales para la acentuación, el tiempo, así como para activar los pedales, y un selector para avanzar o rebobinar: palanca de sordina, dos pedales de piano y forte, palanca de intensidad con reguladores independientes para graves y agudos, palanca e indicador de control del tiempo, palanca para avanzar o rebobinar la cinta. Las palancas y pedales de expresión modifican la intensidad del sonido y la altura de la pieza, el ejecutante puede seguir las indicaciones contenidas en la cinta perforada o realizar una interpretación personalizada.

El lector o “flauta de pan” para pianolas de 88 notas incorpora dos perforaciones rectangulares en los laterales, claramente diferenciados de los orificios centrales, con objeto de evitar el desplazamiento de la cinta perforada cuando se desliza sobre dicha “flauta de pan”. Este sistema es necesario porque los orificios del lector o la barra de absorción en la pianola de 88 notas son de reducidas dimensiones y un ligero desplazamiento del rollo cambia el tono de la pieza musical o produce un silencio hasta que vuelve a su posición. De esta forma, cuando se produce un ligero desplazamiento de la cinta y quedan al descubierto los orificios citados, se corrige la posición a través del sistema neumático.

 

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Catálogo Simplex Player – Museo Casa de los Tiros – reproducción gráfica CDMA

 

El momento culminante en la fabricación de estos instrumentos se produce en Europa y América en 1904, aunque su producción alcanza los años sesenta.

 

Soporte codificado

Siguiendo la tendencia iniciada en el último cuarto del siglo XIX el soporte es de papel y está codificado con perforaciones, este sistema de programación se mantiene hasta la desaparición de la pianola. El paso de cada una de las notas a perforaciones sobre una cinta de papel requiere una técnica precisa, con perforaciones exactas y duración ajustada.

 

"Lectura" del soporte codificado

La lectura del soporte codificado se realiza a través de un sistema neumático. El rollo o cinta de papel se desliza sobre el lector –barra metálica– que consta de una serie de orificios, denominados “flauta de pan”, dispuestos horizontalmente, y unidos a unos tubos que conectan con el mecanismo. El lector tiene tantos orificios como notas tiene el instrumento.

 

Pianola-piano: Propulsores de sonido, fuelles y rollo codificado en posición de lectura

Pianola-piano: Propulsores de sonido, fuelles y rollo codificado en posición de lectura
CDMA 538

 

Mecanismo neumático

La entrada de aire se origina a partir de dos pedales, accionados por el ejecutante, llega a los fuelles donde se almacena y éstos aportan la cantidad de aire necesaria para la producción del sonido y para impulsar el movimiento de la cinta programada sobre el “lector”.

Cuando una perforación de la cinta de papel deja al descubierto un orificio del lector, se produce una diferencia de presión, y el aire almacenado en los fuelles acciona los macillos de madera que percuten las cuerdas del piano seleccionadas, produciendo el sonido programado.

 

Melodías

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Audición de un concierto de pianola en la sala Aeolian de Madrid, La Esfera, enero, 1918 - reprod. gráf. CDMA

La música codificada para pianola comprende obras de grandes compositores, así como piezas de música tradicional y popular.

Existe una producción importante de rollos de pianola firmados por los compositores más prestigiosos.

Destacados virtuosos de la época realizaron grabaciones en estos soportes, como Granados, Albéniz, Rubinstein, Paderewski, Ravel, y Debussy, y compositores como Stravinsky, entre otros, escribieron obras para pianola2.

Dichos soportes contienen transcripciones muy variadas, que en ocasiones, llegan a ser populares, de compositores de épocas anteriores y coetáneos: sinfonías, oberturas, serenatas, fantasías, preludios, suite, sonatas, pastorales, rapsodias, romanzas, himnos, óperas, zarzuelas y danzas –españolas, gitanas, húngaras, eslavas, polonesas, valses, polcas, mazurcas– de compositores como Meyerbeer, Beethoven, Strauss, Mozart, Donizeti, Bizet, Albéniz, Caballero, Chueca, Valverde, Granados, Chapí, Bretón, Turina, Falla, entre otros muchos. Unido a una rica representación de música tradicional y popular donde destacan canciones y música de baile: El Relicario, Serenata de amor, Canciones Asturianas, Cantos populares Vascos, o Cielito lindo, villancicos, fandanguillos, sevillanas, bulerías, malagueñas, guajiras, alegrías, seguidillas, jotas, pasodobles y boleros3.

La ley de Propiedad Intelectual4. obliga al pago de los Derechos de Autor a la Asociación Española de Compositores de Música. Los sellos de esta Asociación figuran en las cintas perforadas para pianola, y corresponden al pago de tasas: de 0,5; 0,75; 0,80 céntimos, y de 1 peseta, con el texto Adaptación Mecánica; y éstos presentan diferentes colores: rojo, verde, marrón.

 

 

Utilización

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Publicidad, La Esfera, 1914 - reprod. gráf. CDMA

La pianola se convirtió en un instrumento muy conocido a partir de 1904 y su producción abarca hasta la década de los sesenta.

Su uso era frecuente en lugares públicos: hoteles, restaurantes, cafeterías donde se podía escuchar la música que producía, o bien se podía bailar en espacios adaptados para tal fin5. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, debido al auge del sector minero y a la industria, se produce un desarrollo económico en Andalucía 6. El buen momento económico se traduce en distintos aspectos de la vida cotidiana, en las construcciones y uso de las mismas llevadas a cabo en los ensanches de las ciudades andaluzas. Se edifican grandes hoteles, teatros, y la presencia de pianolas en sus salones y escenarios era habitual. La música producida por la pianola estuvo presente en el teatro, y en las salas de cine de principios del siglo XX, y acompañó las actuaciones teatrales y las películas de cine mudo de la época.

Posteriormente cuando fue posible grabar la voz, las primeras emisiones de voz en el cine sonoro se llevan a cabo con discos sincronizados con la proyección de la película, y la pianola fue sustituida por el gramófono.

También hay que destacar el uso privado de este instrumento en Andalucía. Muchas familias andaluzas pueden acceder a la compra de un instrumento que sobrepasa las posibilidades económicas de la mayoría. La etapa de expansión económica conduce al aumento de la clase media, al aumento del poder adquisitivo de una parte de la población, que le permite acceder a este tipo de instrumentos.

 

Pianola eléctrica

Posteriormente los pedales que alimentaban los fuelles de aire, son sustituidos por la electricidad, y este sistema eléctrico, alimenta una bomba neumática o de aire que impulsa todas las funciones del instrumento de forma automática.

 

Fragmento de vídeo de la exposición: "Música Mecánica. Los Inicios de la Fonografía"; sobre el piano neumático, realizada en el Parque de las Ciencias. Andalucía, Granada

 

 

 

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1 DELEUSE, I, Instruments Mécaniques, Bélgica: Musée des instruments de Musique, 2001, pp. 22-24.
2 El Catálogo de Música para Pianola y Pianola–Piano de 88 notas de la Compañía Aeolian<, contiene interpretaciones autógrafas, Música ordinaria, Metrostylada o Themodistada y Música de acompañamiento para instrumentos diversos (Orquesta, Trío, Violín, Violoncello) y Canto. En el repertorio figuran R. Chapí con Fantasía Morisca, serenata (para cuatro manos) y Granados con Madrid, vals. También figuran tangos –Los toros de J. Estella; La reina de Saba de A. Rosendo–; y chotis –Iguazú de A.S. Poggi–; así como una selección de canciones populares de Paolo Tosti.
3 Documentación obtenida de la colección de rollos de pianola del CDMA.
4 Ley del 10 de enero de 1879 sobre Propiedad Intelectual. Reglamento de la Ley sobre Propiedad Intelectual (Real Decreto de 3 de septiembre de 1880). Desarrolla la Ley de 1879 y regula “todas las obras que se producen y puedan publicarse por los procedimientos de la escritura, dibujo, imprenta, pintura, grabado, litografía, estampación, autografía, fotografía o cualquier otro de los sistemas impresores o reproductores conocidos o que se puedan inventar en lo sucesivo”. Estuvo vigente más de 100 años, hasta 1987.
5 Existe abundante documentación de este instrumento en la prensa de la época y en la publicidad que la prensa incorporaba con fuerza, así como en catálogos de casas comerciales y distribuidores de instrumentos.
6 SANCHEZ PICÓN, Andrés: El siglo minero: la Almería que fotografió J. Rodrigo, Almería: Instituto de Estudios Almerienses, 1991, pp. 17–63.